Gregorio es oriundo porteño de finales del siglo XIX en los
arrabales de Buenos Aires, en una familia de clase media.
Siempre se jactó de su encanto y atractivo natural para seducir a
vampiros y mortales por igual, con tal de mantener su
forma de vida disipada. Varios vampiros lo
consideraban desde farsante hasta un símbolo de identidad
del arte y la cultura de Argentina, aunque tuvieron que aceptar que
pocos eran capaces de igualarlo en el dominio del baile. A
pesar de su habilidad, en las reuniones del Clan de la
Rosa era considerado solo un joven vampiro que habia viajado por Europa y no mucho más que eso. Luego que se supo de la desaparición de los antiguos Toreador tras "la
Noche de los Aullidos" en Buenos Aires, desde esa noche, siendo el Toreador más destadado en la ciudad; Gregorio ocupó la
posición de Primogénito, considerado un candidato de compromiso en tanto no aparece una
figura más capaz de navegar en la arena política. Además
todos se sienten agradados por su carácter alegre y sus
fabulosas recepciones y fiestas.
Gregorio es un joven de veinte años, pálido, de ojos negros, y cabello liso y negro, con un rostro seductor e inocente de rasgos afilados. Normalmente viste con holgadas camisas y pantalones negros. Pocas veces se muestra serio, y es conocido por su humor bromista y juerguista. Nunca desperdicia la oportunidad de acercarse a una mujer hermosa o de hacer una exhibición de sus obras de arte o de su habilidad en el baile.
Gregorio es un joven de veinte años, pálido, de ojos negros, y cabello liso y negro, con un rostro seductor e inocente de rasgos afilados. Normalmente viste con holgadas camisas y pantalones negros. Pocas veces se muestra serio, y es conocido por su humor bromista y juerguista. Nunca desperdicia la oportunidad de acercarse a una mujer hermosa o de hacer una exhibición de sus obras de arte o de su habilidad en el baile.